martes, 2 de enero de 2018

Los Premios Nébula: origen, ganadores y nominados

Una vez terminada la revisión de las novelas que seleccioné para exponer la alteración de la realidad en la ciencia-ficción, aprovecho el comienzo del año para dar inicio a una serie de entradas dedicadas a un nuevo y apasionante tema: los Premios Nébula. De los que he hablado en alguna ocasión en este mismo blog, pero nunca con el detalle con el que me propongo hacerlo en los próximos meses.

Y es que, además de esta entrada introductoria, donde me voy a detener en el origen de los premios y las razones para su relevancia, en las siguientes entradas voy a proponerles el siguiente enfoque: una revisión de los mismos por décadas, en la cual vamos a revisar no sólo muchas de las novelas ganadoras, sino también unas cuantas finalistas. Con el fin de obtener una panorámica más amplia de las tendencias en el género, y darle la oportunidad a un buen puñado de novelas que quedaron a la sombra de la ganadora, pero que a menudo la han superado con el paso de los años en reputación y prestigio. Eso sí, como he señalado en otras oportunidades, no soy un erudito de la literatura de ciencia-ficción, por lo que no es mi intención realizar un recorrido exhaustivo por todos los ganadores y finalistas de cada año: en ese recorrido pasaré por alto unas cuantas novelas que no he leído, unas pocas que no se han traducido al español, y muchas otras de las que ya he escrito anteriormente en este blog (limitándome en esos casos a añadir el enlace a la entrada oportuna).

Para mí, los premios Nébula son los premios de referencia indiscutibles en la literatura de ciencia-ficción. Creados en el año 1966 por la SFWA (Asociación de Escritores de ciencia-ficción y fantasía de América), nominados y ganadores son elegidos cada año por los miembros de dicha asociación, es decir, por los propios escritores, pero no sólo entre los miembros de dicha asociación. El único requisito para ello es que el libro en cuestión haya sido publicado el año anterior en inglés y en E.E.U.U. (o en cualquier otro país si ha visto la luz en formato electrónico). Son, pues, unos premios seleccionados por los propios profesionales del género, pero además abiertos a lo que se haya publicado en otras partes del mundo. Por estas razones son definidos por eruditos y profesionales como los premios más prestigiosos del género. Y frente a los quizá más conocidos Premios Hugo, donde los votantes son aficionados al género, los Nébula aportan un mayor foco en el mérito artístico y literario, frente a los índices de popularidad de los anteriores. Además, los premios Nébula no conllevan una compensación económica (sólo un trofeo a modo de reconocimiento), lo que previene a los escritores que se mueven mayormente por objetivos crematísticos de copar los galardones. Una última razón para su prestigio es que se crearon en un momento en el que el género ya estaba completamente consolidado tras cuatro décadas de vida, por lo que las emotivas pero a menudo ingenuas novelas de los primeros tiempos del género ya estaban superadas.

Desde su primera edición, los premios se han concedido invariablemente en cuatro categorías: mejor novela (la categoría en la que lógicamente me voy a enfocar en próximas entradas), mejor novela corta (entre 17.500 y 40.000 palabras), mejor relato (entre 7.500 y 17.5000 palabras), y mejor relato corto (menos de 7.500 palabras). A lo largo de los años no ha sido fijo el número de finalistas, y ha habido desde ediciones con sólo tres nominados hasta otras con más de diez, si bien en su formato actual el número de nominados debería ser seis (ampliándose en caso de empate entre varios nominados). Ello posibilita que algunos autores coleccionen nominaciones a dichos premios (a modo de curiosidad y si no estoy equivocado, los que a día de hoy más nominaciones han recibido son el escritor de fantasía Gene Wolfe y el habitual por este blog Jack McDevitt, ambos con dieciséis nominaciones entre todas las categorías).

Como decía, mejor que ir presentando novela tras novela en sentido cronológico, he pensado que sería más interesante y divulgativo proporcionar una lista de novelas por décadas. Que permita no sólo conocer los nombres de referencia en cada época, sino también identificar corrientes y tendencias en el género conforme éste fue evolucionando. Tendencias que a menudo no fueron mayoritarias en sus orígenes (con frecuencia nos sorprenderá que una novela en concreto no ganara ese año, y sí lo hiciera otra que nos resulta menos familiar), pero que los Nébula contribuyeron a reforzar de manera decisiva. Eso sí, siendo como es éste un blog dedicado en exclusiva a la ciencia-ficción (ya saben que para mí la fantasía es como un hermana pequeña de la ciencia-ficción), voy a excluir de mis análisis y reseñas las novelas de fantasía nominadas y premiadas, así que no esperen ver por aquí a George R.R. Martin, Terry Pratchett o el ya mencionado Gene Wolfe, a pesar de haber sido frecuentemente nominados.

Dicho lo cual, espero que me acompañen en la revisión del primer lustro de estos prestigiosos premios.

La década de los 60.

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