domingo, 16 de octubre de 2011

#15 Spin (2005). Robert C. Wilson



Con esta novela de apenas un lustro de antigüedad concluyo mi selección de quince títulos esenciales. Spin tiene muchas de las virtudes (y también, por qué no decirlo, alguno de los defectos) de la ciencia-ficción más actual. Se enmarca, al igual que otras novelas suyas similares y sin embargo recomendables como Mysterium (1994) y Darwinia (1998), dentro de una temática muy habitual en el autor: la modificación de la realidad en una Tierra más o menos contemporánea a causa de algún fenómeno inexplicable. Spin es su incursión más lograda en este terreno, una obra voluminosa en la que Wilson hace gala de sus habilidades especulativas y narrativas.

Hay muchos aspectos que resaltar de esta novela. Empezando obviamente por el Spin que una noche fría recubre la Tierra: una idea ingeniosa y que abre la puerta a multitud de ideas y conceptos tratados siempre con rigor. No sólo los meramente científicas (si bien es cierto que este elemento está muy cuidado en todo momento), sino también las reacciones políticas, sociales y religiosas. Ideas que Wilson hace evolucionar de manera natural conforme avanzan los capítulos, dando lugar a respuestas tales como la terraformación de Marte, la denominada Cuarta edad y los replicadores de Von Neumann (capaces de fabricar, de forma autónoma, una copia de sí mismos). En suma, un despliegue apabullante con un tratamiento digno de la mejor ciencia-ficción clásica.

Además de por lo anterior, la novela gana riqueza por el recurso a dos líneas temporales diferentes que van confluyendo paulatinamente. Obviamiente lo acontecido en el siglo XXI es lo que más cautiva, pero la línea de 4x10^9 va enganchando poco a poco, lo cual no siempre ocurre cuando se utiliza este tipo de recurso. Pero aquí el hecho de que los protagonistas sean los mismos (Tyles y Diane) contribuye a su éxito, pues gradualmente el lector va comprendiendo cómo han llegado a esa situación. Es de agradecer, además, que pese a lo desbordante de las ideas y situaciones presentadas, Wilson logre mantener un número de personajes contenido.

Quizá el último gran acierto de la novela sea la sensación de credibilidad: pese al continuo "más difícil todavía" al que somete al lector, éste siempre puede aprehender primero y aceptar después lo que Wilson le va proponiendo. Incluso la propuesta final de un Arco que conecta a la Tierra con otros mundos logra parecer verosímil, de lo bien que la defiende el escritor.

En el debe, solamente dos cuestiones: la primera, que pienso que a la novela le sobran 80 o 100 páginas, una sensación por desgracia cada vez más frecuente en las novelas actuales: excesivos detalles, pasajes insustanciales, alguna situación reiterativa... Y, emparentada con la anterior, la profundización excesiva en detalles irrelevantes (cito a modo de ejemplo la homosexualidad de la madre de Diane, y su amor nunca correspondido por la madre de Tyler), bajo la convicción, a mi modo de ver equivocada, de que van a dotar a la novela de una "mayor calidad".

Un último apunte: en 2007 Wilson publicó en EEUU una continuación de Spin, titulada Axis, no tan premiada como la aquí reseñada. Aún no la he leído, con lo cual no tengo opinión al respecto. Y hace apenas unas semanas se ha editado una secuela de Axis, titulada Vortex, igualmente inédita en español. ¡Esperemos que algún editor se anime a publicarlas pronto!

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