miércoles, 27 de noviembre de 2013

En la arena estelar (1951). Isaac Asimov

Con esta entrada empiezo a reseñar la saga del Imperio de Isaac Asimov. Se trata de la menos conocida de sus tres grandes sagas, y en mi oponión, la menos brillante. Lo que sucede es que soy tan ferviente admirador de Isaac Asimov que me parece que tiene un nivel medio más que suficiente como para recomendarla al lector en español. De hecho mi recomendación es leer las tres novelas que conforman esta trilogía, y que en orden de lectura son:

En la arena estelar (1951)
Las corrientes del espacio (1952)
Un guijarro en el cielo (1950)

Dentro de la historia del futuro concebida por Asimov, la saga del Imperio Galáctico se sitúa entre la de los Robots (que reseñaré más adelante) y la de la Fundación (ya reseñada anteriormente), cuyo enfrentamiento con el por aquel entonces ya decadente Imperio es precisamente uno de sus pilares. Sólo por este correcto encaje de la historia futura ya recomendaría su lectura, pero es que además estas tres novelas son las primeras que publicó el Buen Doctor (conviene recordar aquí que la trilogía original de la Fundación, también conocida como el ciclo de Trántor, está constituida en realidad por un conjunto de relatos y novelas cortas publicadas previamente en la revista Astounding). Al respecto de esas primeras novelas, Asimov decía en sus recomendables memorias que, por influencia de su editor, las escribió en un estilo sencillo, pero que sin embargo le reportaron desde su publicación ingresos regulares y le animaron a dedicarse profesionalmente a la escritura.

"En la arena estelar" es la primera novela de la trilogía, aunque en realidad es la segunda novela que escribió Asimov en su carrera, puesto que la primera fue la última de esta saga ("Un guijarro en el cielo"). Se trata, como es habitual en Asimov, de una novela muy bien concebida y mejor llevada, pero con tres defectos: una cierta frialdad narrativa, una excesiva similitud a los pasajes más genuinamente enrevesados de la Fundación (que como digo por entonces aún no se había publicado en formato libro) y, si me permiten la expresión, la hollywoodiana idea de darle vueltas durante toda la novela a un documento que resulta ser la Constitución de los E.E.U.U. Defectos que hacen que en mi opinión sea una de los libros "menos buenos" de Asimov, al mismo nivel que, por ejemplo, "Fundación" (tercer libro de la saga del mismo nombre).

Empezando en esta oportunidad por los defectos, la concisión de la prosa de Asimov, que concentra gran cantidad de peripecias en sólo 200 páginas, provoca una incómoda sensación de alejanía, de acontecimientos que sorprenden pero que no cautivan, e incluso de que todo gira alrededor de una intriga que realmente no termina por resolver gran cosa. Además, da la impresión de que para lanzarse en el género de la novela, Asimov optó por recrear en este formato varios de los hallazgos de las historias cortas de la Fundación (abundan los paralelismos, por ejemplo entre el Mulo y Hinrik Hinriad, o entre el Mundo de la Rebelión y la Segunda Fundación). Por otra parte, resulta obvio que pretende ganarse la simpatía del lector estadounidense mediante la sorpresa final de la Constitución. Y ni siquiera una sola vez aparece citado el Imperio Galáctico, supuestamente la razón de ser de esta trilogía.

Pero por supuesto también abundan las virtudes. Especialmente, la trama: como es costumbre en el Buen Doctor, es preciso jugar al juego de leer entre líneas y dudar de la identidad de cualquier personaje. También el desenlace raya a gran altura: lleno de intensidad, el lector va de revelación en revelación, de instante crítico a instante determinante. A ello se suma un personaje que se aleja del protagonista convencional de Asimov: Biron Farrill es un estudiante universitario demasiado impulsivo, extrañamente violento, románticamente apasionado... Aunque no es menos cierto que el resto de los personajes contribuye a enriquecer los acontecimientos, con un papel destacado de los aparentemente secundarios (caso de Gillbret Hinriad o del coronel Tedor Rizzett).

Merece asimismo destacarse el marco donde transcurre la novela: aunque en el periodo en que transcurre la historia "apenas" hay 1.000 planetas colonizados en la galaxia, el lector disfruta de planetas con personalidades propias, palacios electrónicamente artísticos, naves que potencian la vertiente de aventura del libro... Todo ello enriquecido por unas explicaciones científicas plenamente rigurosas a la luz de la ciencia de hace 70 años (a destacar las concernientes a la búsqueda del mundo rebelión, plenas de lógica astronómico-biologica).

Mi reflexión final es que es una lástima la parquedad en palabras del primer Asimov y la elaboración de una trama un tanto tangencial al auge del Imperio. Con un mejor foco y una mayor morosidad verbal, se trataría de otro clásico y no sólo de una interesante novela.

3 comentarios:

  1. Me gusta tu comentario, acabo de terminarla, y como he leído otros libros de Asimov la siento "floja". Sin embargo la recomiendo, porque en líneas generales es muy entretenida.

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  2. Te traslado mi más sincera enhorabuena por tu blog, el cual acabo de descubrir tras terminar esta novela de Asimov y buscar algunas opiniones sobre la misma. No puedo estar más de acuerdo contigo sobre 'En la arena estelar', una novela realmente entretenida pero que parece estar metida con calzador dentro de la propia saga.

    Me iré poniendo al día con el resto de tus reseñas sobre la Fundación según vaya leyendo las novelas (me queda terminar la Trilogía del Imperio Galáctico y los añadidos al Ciclo de Trántor en los años 80) y espero descubrir otras joyas de la ciencia ficción.

    Un saludo y te invito a visitar tanto mi blog (El planeta de mis nimios) como mi página de Goodreads donde doy mi opinión sobre lo que leo entre otras muchas cosas.

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    1. Gracias por tu comentario, Khalin. Me alegra que coincidas con mi impresión de que "En la arena estelar" es en realidad una novela "pre-imperial", aunque se considere parte de la trilogía del Imperio.




      He estado visitando tu blog y he visto que tus reseñas no se ciñen la ciencia-ficción como el mío, sino que además cubren novelas de fantasía y literatura en general. Yo también leo literatura mainstream de vez en cuando para descansar de la ciencia-ficción (suele ser mucho más fácil de leer), pero nunca me he planteado reseñarla, porque por ejemplo me resultaría complicado decir algo sobre una novela de por ejemplo William Golding que resulte interesante para alguien a estas alturas.



      Gracias por la página de Goodreads, no la conocía.



      Un saludo.

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