sábado, 11 de octubre de 2014

Estrellamoto (1985). Robert L. Forward

Una entrada más continúo con mi reseña de las novelas que recomiendo leer de las principales sagas de ciencia-ficción disponibles para el lector en español. En esta oportunidad le toca a la saga de los cheela, del eminente Robert L. Forward. Una saga que no resultará desconocida a los seguidores de este humilde blog, puesto que ya reseñé la primera de las dos novelas que la constituyen como parte de mi lista de 15 títulos esenciales para conocer el género. En efecto, la saga está constituida por:

Huevo del dragón (1980)
Estrellamoto (1985)

Ambas novelas son absolutamente recomendables y constituyen uno de los mayores hitos en el subgénero de la ciencia-ficción hard. En concreto, "Estrellamoto", la novela que voy a reseñar hoy, se sitúa en mi opinión un pequeño escalón por debajo de su predecesora, pero sigue siendo una novela de gran calidad, profundidad y disfrute, tres elementos muy difíciles de conjugar.

Eso sí, debo comenzar señalando que, para disfrutarla en toda su dimensión, la novela requiere una dedicación especial por parte del lector: salvo que se haya leído previamente "Huevo del dragón", una lectura minuciosa es imprescindible para valorar la excelente explotación de todas las posibilidades científicas que presenta la estrella de neutrones. Un marco escénico ya conocido de la primera novela, inverosímil, hostil, pero en el que los cheela han construido una sociedad rica, compleja, con muchas inteligentes y aceradas referencias a la vida en la Tierra del s. XX. El paralelismo entre la evolución social de los cheela y la de nuestra especie posibilita una perfecta integración entre lo que sería una novela de ciencia-ficción hard "convencional" y una novela de ciencia-ficción especulativa y de aventuras. De hecho, el primer tramo de la novela, en el que la salvación de los humanos participantes en la expedición a la estrella de neutrones, es realmente delicioso.

Para mantener el interés y justificar la extensión de esta segunda novela, Forward da una vuelta de tuerca al argumento introduciendo en este punto un "estrellamoto", es decir, el equivalente a un terremoto en el hábitat cheela, que dramáticamente arruinará su reciente civilización. Tras él, el libro toma otros derroteros más inquietantes, sobre los que Forward crea un mosaico de personajes cuidados. Obviamente el vertiginoso ritmo evolutivo cheela impone rígidas restricciones a la hora de profundizar mínimamente en la personalidad de los cheela. Sin embargo, Forward recurre a la técnica del rejuvenecimiento para desentrañar las naturalezas de Estrella-Fugaz/Rebana-Acero/Gatea-Corteza, o de Red-Risco. Con aciertos omo la relevancia que cobra un personaje en apariencia tan intrascendente como Qui-Qui. Incluso el elemento discortante que propicia la lucha de poderes en la superficie del Huevo lo introduce de manera natural a través de Cara-Pecosa. Aunque quizás lo más emocionante sea el hecho de que, tras la hecatombe, toda la continuidad de los cheela dependa exclusivamente de un único macho, para más inri ciego: Huevo-Pesado. Y es que el lector no termina de intuir cómo podrán los cheela restaurar su civilización. Más aún cuando los esfuerzos de Cero-Gauss y Qui-Qui resultan baldíos: la incertidumbre es casi total, y el interés, por tanto, no decae.

Es conveniente resaltar que la novela no se limita a reusar los hallazgos de su predecesora. Una buena evidencia es la determinacion de los cheela del espacio, que en el tramo final consiguen regresar a Huevo tras incontables generaciones, en un episodio fascinante y emotivo. Ahí se encuentran un ambiente "medieval", muy propio de los tiempos de barbarie que habitualmente suceden a una catástrofre. Y que posibilita el pasaje mas noble del libro: el sacrificio de los humanos para la supervivencia de los cheela. Sacrificio que será parcialmente recompensado con la salvación por parte de los cheela de varios de ellos.

Los defectos de una novela tan lograda caben en un único párrafo. Por encima de todos, la propia complejidad de Huevo, que requiere un importante esfuerzo del lector. A ello se añade una cierta aceleración en el ritmo narrativo en determinados tramos. Además, los personajes humanos (Pierre, Abdul...) son algo esquemáticos en comparación con los cheela. Y el desenlace, muy brillante en términos narrativos, es tal vez demasiado complejo en el aspecto científico. Sin olvidarse de algunos de defectos de traducción (sobre todo, la colocación de muchas comas).

No puedo concluir esta reseña sin una mención especial para el excepcional apéndice técnico del final, que describe con detalle la estrella de neutrones y las formas de vida que posibilita, así como los estrellamotos, la máquina de tiempo de dos sentidos, la catapulta gravitatoria, la distorsión espacial métrica de Kerr... Una maravilla, rematada además (cosa muy infrecuente en el género) con una minuciosa bibliografía. Lo que evidencia por una parte el gran conocimiento del autor sobre los temas que cubre en esta novela, y por otra que aparte de entretener y fascinar, la novela funciona como una exhibición de aplicaciones prácticas de la física de finales del s. XX. Aunque posiblemente podria haber estado ubicado, al menos en parte, al comienzo de la novela. apéndice, bibliografía

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