lunes, 11 de junio de 2012

Hijo del tiempo (1992). Isaac Asimov y Robert Silverberg

Ya he presentado en esta misma sección una novela de Robert Silverberg, "Las máscaras del tiempo". Ahora bien, como ya expliqué en esta misma seccción cuando les presenté "Homo Plus", para mí una asociación de dos escritores es una entidad independiente de cada uno de ellos por separado; de ahí la inclusión en esta lista.

En realidad la historia de esta novela comprende dos etapas claramente diferenciadas: la primera, cuando en el año 1958 Asimov "The ugly little boy", en palabras del propio Asimov uno de los mejores relatos de su carrera. Y la segunda, cuando en el año 1989 al editor Martin H. Greenberg. amigo común de Asimov y Silverberg, se le ocurrió la idea de novelizar los tres relatos más emblemáticos de la bibliografía del Buen Doctor (los otros dos serían "Anochecer" y "El robot humano", cuyo resultado a mi modo de ver es inferior al de la novela que les presento). Silverberg, profesional incansable y gran admirador de Asimov, aceptó el encargo encantado. Según cuenta el propio Asimov en sus Memorias, Silverberg tendría libertad para novelizar este relato, con tres únicas condiciones, por otra parte siempre presentes en la obra de Asimov: "ni sexo gratuito, ni violencia innecesaria, ni lenguaje vulgar". Así, cuando Silverberg le presentó la sinopsis, Asimov la aceptó sin ningún reparo.

Por consiguiente esta novela conjuga el clasicismo y la inteligencia de Asimov con la calidad narrativa y la habilidad en la caracterización de los personajes de Silverberg. Ambientada a finales del s. XX, la trama narra cómo la vida de la enfermera Edith Fellowes se verá profundamente alterada por la irrupción en su vida de un niño... de 40.000 años de edad. Timmie, o Rostro de Fuego Celestial, es el protagonista absoluto de la novela: un niño neanderthal que iba a ser sacrificado en su tiempo y que en el siglo XX, bajo los atentos cuidados de Edith, desarrollará unas capacidades completamente inusuales, y un emotivo vínculo afectivo con su cuidadora. Lo que como puede imaginarse origina una serie de problemas considerables en la sociedad actual, y en la que ambos autores denuncian abiertamente y con criterio la notoria falta de empatía de nuestro mundo por todo aquello que nos resulte diferente.

Silverberg exhibe su habilidad narrativa habitual, pues no sólo estructura la línea de acción principal en capítulos divididos en epígrafes numerados del mismo modo que el Asimov de los años 80, sino que inserta habilmente unos denominados intercapítulos en los cuales desvela con una vividez fascinante la época en la que el homo de neanderthal y el homo sapiens buscaban la supremacía entre las crituras de la tierra. Con detalles tales como unos nombres realmente acertados (Humo Rojo del Amanecer, Nube de Plata...). Y mediante un estilo directo y sin contemplaciones hace que las páginas se devoren con verdadera avidez.

Eso sí, debo aclarar que no se trata de una novela espectacular, que presente complicadas estructuras sociales o aventuras que afecten a toda la humanidad. Y que para aquel lector que conozca con detalle el relato de Asimov la novela puede resultar anodina por ser quizá demasiado respetuosa con el original. Pero a cambio supera con éxito muchos de los problemas habituales en la ciencia-ficción: la falta de humanidad y de calor de los personajes, la coherencia argumental a pesar de recurrir al viaje en el tiempo, la solidez... En suma, y a pesar de que para muchos críticos ambos autores estaban en el declive sus carreras cuando apareció esta novela, para mí es una obra completamente recomendable, y una colaboración inusualmente fructífera.

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